lunes, 5 de octubre de 2009

Cuando decidí parar los viajes, ¡estudié Antropología!


Esta mañana, cuando me dio un poco de insomnio a causa de un mosquito que se empecinó en zumbarme en la oreja, me puse a pensar en algunas cosas que sólo son posibles con el madrugón: ¿en qué momento opté por guardar, por el momento, mi pasaporte?.

(...mientras tanto...el mosquito seguía zumbando, hasta que se cansó...o se aburrió...o se rindió).

Y me acordé de una experiencia: en 2004, yo tenía el berretín de estudiar en alguna universidad en Europa, y un profesor con quien trabajaba en Córdoba me ofreció la posibilidad de hacer contacto con una universidad en Alemania. Después de muchas vueltas, emailes y numerosas gestiones para canjear un pasaje de avión con unos amigos a los que les había dado una mano con unas traducciones en una revista que se editaba en Suiza, conseguí un pasaje para Colonia, Alemania.

Cargué 300 euros (que yo creía que iba a ser suficiente, hasta que me pescó el frío de otoño y los almuerzos iban de 5 euros en 5 euros...) llevaba un proyecto extraño ('bizarre' dirían los franceses) sobre género y ruralidad en Córdoba norte...hasta que, una buena profesora alemana que había trabajado en Argentina me recibió, conversamos un rato y terminó diciéndome "su horizonte a largo plazo está en su continente. No quiero desilusionarla, pero hay algunos que vienen a Europa con un plazo, en muchos casos lo logran bien, aunque sucede que en el camino, perdieron arraigo, familia y tiempo vital. Vuelva a Argentina, haga un magíster, trate de centrarse en Antropología y después, si quiere, venga a verme".

Me volví a Argentina. Sin beca en Alemania. Empecé a estudiar una maestría en Antropología. A los 11 meses me casé con Fernando, mi compañero transhumante y papá de nuestra pequeña Martina (la de las fotos) y nos mudamos a Capital Federal, luego a Santa Fe, luego a Paraná, donde vivimos.

¿Cómo quedó la historia?. Cuando terminé de cursar todas las materias de Antropología, ya Martina tenía unos meses, y ahora -después de muchas mudanzas- estoy armando mi proyecto de tesis, en Paraná.

Fue bueno el cambio, realmente bueno. Antropología es un viaje intelectual, una forma de ampliar los horizontes y fundamentalmente de abrir el alma a la diversidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario