Mi amigo Ben tenía una pared llena de postales, en su pequeño departamento en Leicester, Inglaterra.
Me sorprendió tanto ver lo simple que era alegrar una habitación con recuerdos, y el tiempo que nos llevaba conversar de cada postal, en nuestras tres semanas de coequipers, un agosto lluvioso del '98.
Mientras fui soltera y vivía "on my own" en Córdoba, adopté la misma idea de Ben, y pegué con cinta scotch, en la puerta de entrada de mi casa, todas las postales que tenía disponibles...
Eso quiero seguir haciendo ahora, pero en el blog...: que cada post sea como una postal colgada en la pared virtual...
¿Se suman?.
martes, 22 de septiembre de 2009
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