viernes, 25 de septiembre de 2009

Ébano


Me acordé de un libro delicioso, lleno de la excelente literatura, ésa bien escrita, donde no sobra ni punto ni falta un adjetivo. Un español preciso y dinámico...todo escrito por un eterno periodista polaco de apellido Kapusinzky.

"Ebano" es un relato perfecto de viajes, del periplo de este periodista por Africa. Tanto así, que se lo recomendé a mis colaboradores en la oficina de prensa donde trabajo como coordinadora, porque como nos enseña la cultura de la lectura: "más lecturas, mejor escritura"...pero, más allá de la corrección escolar, lo interesante es el placer de sumergirse, con Kapuzinsky, en una aventura en la que no se puede dejar de beberse cada idea...

Y, para los transhumantes, de oficio o de gusto, es una de las mejores lecturas.

Les comparto este blog, http://www.letraslibres.com/index.php?art=6754
con un fragmento que habla de este libro sensacional y de su más sensacional autor:


África, viaje non-stop

Ryszard Kapuscinski, Ébano, Anagrama, Barcelona, 2000.

Al hombre que ha visto 27 revoluciones, casi un centenar de sequías, guerras civiles, hambrunas y los encumbramientos y caídas de los poderosos en África, Latinoamérica y Asia, que en 1966 fue rociado con benzina por los rebeldes nigerianos (un oficial ebrio dio una contraorden justo a tiempo para evitar que lo inmolaran) y que, más tarde, en su casa de Varsovia, junto a su esposa Alicia, ha reconstruido sus experiencias en casi una veintena de libros y un documental (Viaje imperfecto, 1994), no se le puede considerar sólo un corresponsal de guerra. En una entrevista reciente para Newsweek, describió lo que le ha llevado a viajar por África cotidianamente desde 1957: "Estoy fascinado por la forma en que se hace la historia. Cualquier historia, de Europa o del mundo, siempre es dramática y sangrienta en un inicio. Lo mismo se aplica a África: nace en el dolor, el sufrimiento y el conflicto". En Ébano, Kapuscinski no viaja con las comodidades de los media workers de las cadenas internacionales, sino con los recursos del testigo: en camiones atestados de enfermos de malaria, en autos rentados que tiene que manejar entre manadas de ñus, haciendo auto-stop en medio del Sahara con un acompañante anónimo a quien se le descompone el coche, en lanchas que no le permiten escapar de un secuestro de periodistas rehenes en la isla de Zanzíbar y —como todos los africanos pobres— a pie. "Soy un poco un misionero —y muchos misioneros se han sentido bien en África. Es la única actitud posible; de otra forma, las condiciones pueden ser agobiantes. O también puedes ir a un hotel con aire acondicionado y refrigerador. Pero esa no es Africa".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

No sólo me gusta la palabra ¡me siento transhumante!


Hace un rato entré a Wikipedia y busqué la palabra transhumante...divagué un poco entre transhumante y transhumancia...y terminé fascinada porque ¡me sentí identificada en mi vida real, con lo que significaría en términos generales, la transhumancia como actividad!.

Entonces, empecé a divagar: ¿será que me gustan las postales porque es una forma de ser transhumante cuando uno no puede trasladarse de un lugar a otro?. Pregunta sin respuesta instantánea, así que seguí buscando la palabra transhumante-transhumancia, y me dí con que se refiere a una actividad de tipo pastoril, itinerante, que se diferencia del nomadismo en que los transhumantes tienen una residencia fija y desde allí ejercen su trabajo con rebaños...

Así que, ya estoy en este fascinante mundo de la transhumancia y transhumantes, y demás derivados...

Veremos cómo sigue desenrollándose la madeja...

martes, 22 de septiembre de 2009

Postales de "carne y hueso"


La última postal que llegó a casa "en carne y hueso" (o sea, en papel y por el correo...con estampilla y todo!) vino desde la casa de la tía Mariela, que vive en Berlín y estaba dirigida a nuestra pequeña Martina.

Era una encantadora imagen de dos angelitos, que en el reverso traía escrito de puño y letra de la tía, la traducción de la postal y un cariñoso mensajito para Martina: "Los ángeles de la guarda son como estrellas, no se pueden ver pero siempre están...".Como se ve claramente, Martina le puso su sello personal con una lapicera azul, en medio de corazones y estrellas.
Es una rareza y una delicadeza que todavía se envíen cartas con sobre, por correo postal. Hay espacios donde la tecnología no es superada jamás por la emoción del papel....



Mi good nigerian friend, Ben

Mi amigo Ben tenía una pared llena de postales, en su pequeño departamento en Leicester, Inglaterra.
Me sorprendió tanto ver lo simple que era alegrar una habitación con recuerdos, y el tiempo que nos llevaba conversar de cada postal, en nuestras tres semanas de coequipers, un agosto lluvioso del '98.
Mientras fui soltera y vivía "on my own" en Córdoba, adopté la misma idea de Ben, y pegué con cinta scotch, en la puerta de entrada de mi casa, todas las postales que tenía disponibles...
Eso quiero seguir haciendo ahora, pero en el blog...: que cada post sea como una postal colgada en la pared virtual...
¿Se suman?.